Visita Finca La Algaba en Ronda de nuestra Asociación

Nuestra Asociación ha donado a la Finca La Algaba, en Ronda, una serie de árboles de nuestro Vivero Forestal para contribuir a la fantástica labor que realizan.

La Finca La Algaba está situada entre montañas y en la confluencia de tres espacios naturales protegidos, Parque Nacional Sierra de Las Nieves, del Parque Natural Sierra de Grazalema y del Parque Natural de los Alcornocales y sin embargo, a tan solo 5 kilómetros de la romántica ciudad de Ronda.


Algaba de Ronda te ofrece conocer la mágica unión entre historia, naturaleza y cultura, a través de sus tres espacios temáticos, para descubrir paso a paso, la gran riqueza geológica de la serranía de Ronda, la biodiversidad del monte mediterráneo y su aprovechamiento agroecológico, centrado especialmente en la ganadería extensiva y la recuperación de razas ganaderas en peligro de extinción.

Desde hace más de 20 años, Algaba de Ronda se esfuerza para proteger y recuperar razas autóctonas andaluzas ganaderas en peligro de extinción, como el burro andaluz, la oveja merina de Grazalema, la gallina azul o el cerdo rubio dorado. La finca está declarada en régimen ecológico desde el año 2001 por el Comité Andaluz de Agricultura.

En el corazón del monte mediterráneo y tras mas 20 años de investigación arqueológica, el poblado de la Algaba, recrea la forma de vida de las primeras comunidades campesinas hace más de 5.000 años, se trata de la única reproducción arqueoexperimental de Europa y cuenta con una superficie de 4.000 metros cuadrados, acotados con una muralla de piedra de 250 metros de perímetro. En su interior, encontramos 16 cabañas, diferentes ajuares, numerosas piezas de cerámica, herramientas de silex, indumentarias, pieles, molinos, entre otros utensilios y enseres domésticos que formaron parte de la cultura material del neolítico. Todo ello nos invita a descubrir otros modos de vida, a conocer su tecnología, su relación con el bosque y, disfrutar de un viaje reflexivo en el tiempo o en el espacio, porque así viven hoy algunas comunidades indígenas.

Una maravillosa mañana de cultura; historia y protección medioambiental.

Visitar la Finca es una manera de ayudar a este grupo de personas que trabajan por la protección y divulgación del medio ambiente.

Ruta botánica entre Guadalmansa y Estepona

El sábado 21 de marzo, realizamos la segunda etapa de la Senda Litoral de Málaga entre Guadalmansa y Estepona.
Comenzamos la ruta entre el km 1060-61 de la A7 junto a la desembocadura del río Guadalmansa.


Esta etapa está jalonada por numerosas torres vigía y con unas magníficas vistas al Estrecho de Gibraltar en días despejados, ya que ese día amaneció nublado y con alguna llovizna durante el camino que nos oculto las deseadas vistas.
Pero en cambio nos regalo las magníficas condiciones para pasear por el litoral disfrutando de unas temperaturas ideales para andar y la poca afluencia de público durante el recorrido.

La primera de las Torres fue la de Guadalmansa o Desmochada, de época musulmana S.X y reconstruida con planta cuadrada en el S.XVI encontrándose en la zona verde de la urbanización Cabo Bermejo.

Comenzamos a andar pasando el arroyo de las Cañas, seguido por la torre del Velerín, construida en el S.XVI. Poco después, cruzamos el río Velerín y continuamos hasta el río Castor cuyas aguas transparentes completan el pintoresco paisaje. Prosiguiendo el camino llegamos a la playa del Padrón antes de alcanzar otra torre defensiva con el mismo nombre. Ubicada junto a los jardines del Hotel Kempiski. Desde aquí, Estepona comienza a aparecer en el horizonte, precedidas por el arroyo de Hornacinos y el Parque del Angel, adornado con numerosas estatuas de bronce. Pasamos por la Playa de la Cala y el arroyo del mismo nombre y llegamos por fin a Estepona, nuestra meta del día.

Durante el recorrido disfrutamos de las acacias mimosas en flor que nos alegraba la vista y el olfato, al igual que una variedad de plantas típicas de costa y dunas como la Pallenis maritima, Pancratium maritimum, Lotus creticus, Cakile maritima,….
Y por supuesto disfrutamos también con las Erythrina caffra en floración. En las imágenes se pueden ver algunos momentos de la ruta.

Ruta Botánica en Manilva.

El pasado sábado 21 de febrero realizamos una de las etapas de la Senda Litoral de Málaga. En concreto el que discurre por el término municipal de Manilva entre el paseo marítimo de San Luis de Sabinillas y Punta Chullera.

El inicio de la etapa se encuentra en la Plaza de Salvador Rueda de Sabinillas.
La senda nos llevará hasta la frontera provincial con Cádiz, ubicada un poco más allá de Punta Chullera.

Tras cruzar el puente del arroyo de la Peñuela llegaremos al puerto de la Duquesa y posteriormente al Castillo de la Duquesa, fortaleza del SVIII, durante el reinado de Carlos III. A su espalda se encuentran los restos de una villa romana con piletas para la obtención de salazones y garum.

Desde aquí tomaremos la playa del Castillo y tras vadear varios arroyos, nos introduciremos en la Reserva Ecológica «Playas de Manilva» atravesando por la Playa del Negro.

La Reserva Ecológica tiene una vegetación típicamente mediterránea costera y dunar destacando especies como la Jasione corymbosa, Armeria hirta, Pancratium maritimum, Tamarix gallica, Chamaerops humilis, Pistachia lentiscus, Nerium oleander,……

El último tramo hasta llegar a Punta Chullera será caminando por la playa de unos 500 m aproximadamente.
La vuelta se realiza por el mismo trazado de la ida. En las imágenes se pueden ver algunos de los momentos de la ruta.

Ruta Botánica a Ronda

El pasado sábado 20 de abril con las Rutas Botanicas, nos fuimos hasta la romántica ciudad de Ronda. Donde entre muchos lugares interesantes, está una joya escondida «El Tajo del Abanico». Partimos desde la estación de autobuses de Ronda paseando por la Alameda del Tajo, el Puente Nuevo y callejeando hasta la plaza de la Duquesa de Parcens para salir de la ciudad por la famosa puerta de Almocabar en las murallas árabes del siglo XIII. Tomamos dirección hacia Algeciras, hasta llegar a las últimas calles del municipio rondeño donde tomamos el antiguo camino de Sijuela hacia el Tajo del Abanico por una carretera asfaltada cuyos márgenes eran un verdadero espectáculo de colores con las flores de multitud de plantas que estuvimos observando y clasificando. Después de los campos de olivos, dimos paso a las encinas y quejigos que nos iba introduciendo en un bonito bosque mediterráneo disfrutando del colorido de las flores. El paisaje merece mucho la pena, seguimos por un sendero que nos llevó hasta los restos de una antigua calzada de piedra de época medieval. Comenzamos a bajar hasta el lecho del rio flanqueados por paredes rocosas de molasa hasta llegar a una cueva poco profunda que es conocida como la Cueva del Abanico, donde almorzamos y cogimos fuerzas para afrontar el camino de regreso. Como se fueron cumpliendo los tiempos, tuvimos tiempo de tomar café, te,…. en Ronda. Y de nuevo de vuelta a la estación de autobuses donde nos esperaba nuestro transporte. Un maravilloso día primaveral rodeado de infinidad de flores de las que disfrutamos durante el camino y con un ambiente difícil de igualar. Nos vemos en la próxima.

Juan Cristóbal de Haro Ruiz.