Ruta botánica entre Guadalmansa y Estepona

El sábado 21 de marzo, realizamos la segunda etapa de la Senda Litoral de Málaga entre Guadalmansa y Estepona.
Comenzamos la ruta entre el km 1060-61 de la A7 junto a la desembocadura del río Guadalmansa.


Esta etapa está jalonada por numerosas torres vigía y con unas magníficas vistas al Estrecho de Gibraltar en días despejados, ya que ese día amaneció nublado y con alguna llovizna durante el camino que nos oculto las deseadas vistas.
Pero en cambio nos regalo las magníficas condiciones para pasear por el litoral disfrutando de unas temperaturas ideales para andar y la poca afluencia de público durante el recorrido.

La primera de las Torres fue la de Guadalmansa o Desmochada, de época musulmana S.X y reconstruida con planta cuadrada en el S.XVI encontrándose en la zona verde de la urbanización Cabo Bermejo.

Comenzamos a andar pasando el arroyo de las Cañas, seguido por la torre del Velerín, construida en el S.XVI. Poco después, cruzamos el río Velerín y continuamos hasta el río Castor cuyas aguas transparentes completan el pintoresco paisaje. Prosiguiendo el camino llegamos a la playa del Padrón antes de alcanzar otra torre defensiva con el mismo nombre. Ubicada junto a los jardines del Hotel Kempiski. Desde aquí, Estepona comienza a aparecer en el horizonte, precedidas por el arroyo de Hornacinos y el Parque del Angel, adornado con numerosas estatuas de bronce. Pasamos por la Playa de la Cala y el arroyo del mismo nombre y llegamos por fin a Estepona, nuestra meta del día.

Durante el recorrido disfrutamos de las acacias mimosas en flor que nos alegraba la vista y el olfato, al igual que una variedad de plantas típicas de costa y dunas como la Pallenis maritima, Pancratium maritimum, Lotus creticus, Cakile maritima,….
Y por supuesto disfrutamos también con las Erythrina caffra en floración. En las imágenes se pueden ver algunos momentos de la ruta.

Plantación en el Río Guadalmedina

Buenos días Amigos, nuestra Asociación de Amigos del Jardín Botánico-Histórico La Concepción en colaboración con Parque Natural Montes de Málaga ha organizado esta plantación en el Río Guadalmedina.

 

Nuestro Grupo Forestal “ José Ángel Carrera Morales” ha conseguido realizar una importante reforestación con árboles de ribera entre sauces, álamos, fresnos, olmos y almeces. Casi 120 árboles plantados muchos de ellos del vivero de la Diputación de Málaga.

 

 

 

 

Gracias a todos los #voluntarios en especial a la colaboración de Fundación Unicaja y su club de voluntariado ambiental.

Ilustraciones botánicas del jardín. Exposición de Gill Eardley – Jardín Botánico La Concepción, octubre 2025

La exposición «Ilustraciones botánicas del jardín» del artista Gill Eardley se podrá visitar desde el 4 hasta el 29 de octubre, 2025 en la Sala de Exposiciones del Jardín Botánico-Histórico La Concepción.

En cada trazo de Gill Eardley late un instante suspendido, como una gota de rocío antes de caer. Su mano, encontró en el lápiz japonés una vía para escuchar al mundo vegetal con la delicadeza de quien sabe callar. Como en el wabi-sabi japonés, la belleza de sus dibujos no reside solo en el esplendor de las flores, sino en la grieta, en la hoja que se curva, en la flor que se marchita suavemente y nos recuerda el ciclo ineludible de las estaciones. En estas ilustraciones no hay cabida para el arrepentimiento, no existen borrones, no hay correcciones, está técnica se realiza con precisión quirúrgica.

Durante horas, sentada entre los senderos del Jardín Botánico Histórico La Concepción —su santuario de estudio— Gill no copiaba fotografías ni buscaba el artificio. Miraba, respiraba, y dejaba que la forma se revelara lentamente bajo su lápiz, sobre el papel, sin fijadores, como si la obra quedara abierta al aire, vulnerable y viva. En su inventario aparecen feijoas, limones, physalis, nísperos, avena… nombres comunes y, sin embargo, convertidos en presencias singulares, que deben ser contempladas con el respeto de quien pronuncia un haiku.

Estas ilustraciones son testimonio de una práctica silenciosa que abraza la impermanencia: cada pétalo, cada semilla, cada bulbo está trazado con un cuidado que se parece al de los monjes al rastrillar la grava de un jardín zen. Al recorrer la sala, el visitante se encontrará con un paisaje íntimo donde las flores no son solo botánica, sino memoria y tránsito; donde la naturaleza no es un tema sino una maestra.

Que esta exposición sea también una invitación a mirar despacio, a descubrir en lo efímero, lo eterno, y a escuchar en las flores marchitas la misma música sutil que Gill supo escuchar y traducir en color.

Comisariado: Agustín Linares Pedrero